María Grande al día

Día 07-11-2017 · 00 hs.

Sobre la detención de Boudou y la corrupción _ Por Ruben Pagliotto

La verdad que prefiero, una y mil veces, la sobriedad republicana al escarnio público. Y, acaso por haber estado tantas veces dando peleas en soledad contra poderosos que se creían invulnerables y portadores de una suerte de deidad, es que llegada esta instancia de bandidos esposados y escoltados por un batallón de hombres armados, casi innecesariamente, me produce vergüenza ajena y hasta malestar existencial que se monten espectáculos públicos que, por exagerados y ramplones, suenan a venganza o, en el mejor de los supuestos, a burlas pueriles, destempladas y oportunistas. No pasan del nivel de brulotes de paupérrima factura intelectual. Sinceramente y de nuevo: no me gusta!!! No lo veo (ni imagino) al Juez Sergio Moro a la cabeza de la operación Lava Jato de Brasil ni a los integrantes de la mani pulite italiana protagonizando escenas grotescas, rayanas en lo vulgar y vengativo. Ellos no necesitaron ni necesitan demostrar nada. Ellos lo hicieron cuando aquellos que hoy pasan sus días en lúgubres presidios gozaban de las mieles del poder con proverbial altanería y veleidades propias de los que se sienten impunes. Saben qué pasó en nuestro país? Que jueces y fiscales tiempistas y mediocres se hicieron los distraídos y nunca se animaron con el poder. Entonces, de NO hacer NADA, ahora pasaron a hacer TODO. La inacción es condenable. Pero la sobreactuación de los conversos es mucho peor. Y peligrosa. Sobre todo peligrosa porque el poder y nada en la vida es para siempre.

Por Ruben Pagliotto – Abogado

Fuente: Informe Digital